Para para la mayoría de nuestros hijos es una gran alegría tener tantas vacaciones y poder dedicar más tiempo a actividades lúdicas y deportivas. Pero, para la mayoría de los papás, las vacaciones suponen, en muchos casos hacer encaje de bolillos:

  • Tener que compatibilizar trabajo y vacaciones escolares, de forma que los niños queden al cuidado de alguien.
  • Organizar tiempos y actividades para ellos y en familia, con lo que ello supone de negociación, e incluso discusión.
  • Asegurar que refuerzan contenidos académicos flojos y preparan las asignaturas que tienen pendientes.
  • Pasar más tiempo de convivencia juntos, lo que puede suponer mayores roces, fuentes de conflicto y estrés familiar (incluidas discrepancias parentales sobre normas y/o pautas educativas)

Tener en cuenta algunas pautas puede ayudarnos a disfrutar más y mejor del verano con nuestros hijos:

  1. Mantener las mismas rutinas, reglas y normas que han estado vigentes durante el curso escolar (horarios de sueño y comida establecidos, aunque se flexibilice algo la hora de acostarse o levantarse; hábitos adquiridos -hacer la cama, recoger, lavarse los dientes, etc.-, normas de convivencia, etc.)
  2. Prepararlos mentalmente: explicándoles y anticipándoles los planes, lo que se va a hacer (que van a hacer, con quien estarán, cuanto durará el viaje, etc.) y lo que esperamos de ellos (Ej: este sábado tenemos una comida en casa de la abuela, estarán tus tíos y tus primos; se que sueles tener discusiones con tu primo “X” asi que vamos a ensayar que puede pasar y que podrías hacer si pasa), proporcionándoles alternativas adecuadas de afrontamiento.
  3. Planificar el tiempo, negociando (especialmente si son adolescentes) las horas de actividades y elaborando un planing visible que puedan seguir y consultar en cualquier momento.
  4. Reforzarle constantemente: provechando cualquier ocasión para reconocer y reforzar comportamientos adecuados, aunque sean mínimos.
  5. Fomentar el ocio saludable y las actividades al aire libre, procurando que disfruten de la calle, parques, playa/rio/monte, deportes en sitios abiertos, etc.
  6. Supervisar el refuerzo y recuperación de contenidos académicos: ayudándoles a organizarse y secuenciar los objetivos, verificando sus avances, potenciando un aprendizaje más lúdico (videos y películas, aplicación de matemáticas al hacer la compra, etc.) y la lectura.
  7. Incentivar las relaciones interpersonales y familiares, procurando que se relacionen con iguales diariamente y ayudándoles con sus habilidades sociales.
  8. Es importante encontrar momentos para nosotros mismos, los padres, aprender a delegar en familiares y amigos para poder disfrutar de nuestras propias aficiones y de la relación de pareja, que muchas veces se ve dañada por el esfuerzo y la tensión durante todo el año.